Conferencia sobre «Mercasur y la Unión Europea» en la Facultad de Ciencias Sociales

_DSC2434

La Doctora.Jamile Mata Diz, Profesora Titular de la Universidad Federal de Minas Gerais (Brasil), ha impartido el día 27 de enero de 2010, en la Facultad de Ciencias Sociales de Cuenca, una Conferencia sobre «Desafíos y Perspectivas entre MERCOSUR y LA UNIÓN EUROPEA».

La actividad académica ha sido organizada por A. Patrícia Dominguez Alonso, Profesora de Derecho Administrativo de la Facultad y fue presentada por la Decana Mª Angeles Zurilla.

MERCOSUR es un socio prometedor para la UE toda vez que representa un mercado importante para sus productos, además de ser un medio para la localización de las empresas europeas en el continente latinoamericano. En contrapartida, Europa es una oportunidad para mejorar el intercambio incipiente del mercado mercosureño y desarrollar económica y políticamente la región suramericana.

Las negociaciones de la Unión Europea con MERCOSUR celebraron más de 12 años en 2010, y en la Cumbre de Madrid se ha alentado que las regiones sigan avanzando hacia la formación del acuerdo. ¿Podrá realmente Europa establecer lazos más profundos sin que el MERCOSUR implemente, de manera decisiva, el sistema institucional del Cono Sur? De manera inversa, ¿La UE realmente negociará en términos igualitarios las cuestiones relativas a los subsidios agrícolas? Hasta el momento, las negociaciones no han avanzado más que en mayo de 2004, con ocasión de la III Cumbre. Al contrario, los escasísimos avances obtenidos en las negociaciones posteriores a Guadalajara, pueden llevar a un nuevo estancamiento en las relaciones UE-MERCOSUR, lo que podría paralizar las negociaciones para la formación de acuerdos con los demás subsistemas regionales (CAN y SICA). Finalmente, no se puede negar que la eventual firma de una asociación interregional entre la UE – MERCOSUR será la primera de este tipo entre dos uniones aduaneras de diferente nivel de desarrollo y distantes geográficamente, pero con el objetivo común de incrementar la multipolaridad económica en el mundo a través del fortalecimiento de los bloques de integración regional existentes. En este sentido, tanto la UE como el MERCOSUR deberían mantener una estrategia de inserción internacional basada en escenarios de múltiples negociaciones comerciales internacionales. Esta posible asociación interregional sería el segundo bloque económico del mundo, lo cual ayudaría a incrementar el peso político del MERCOSUR en el ámbito internacional y a fortalecer la presencia de la UE en la región de más rápido crecimiento en América Latina.

La cuestión agrícola subsiste como un punto-clave a ser discutido. Por parte del MERCOSUR es visible un deseo de una oferta agrícola más ambiciosa a realizarse por la UE, que incluya los productos considerados sensibles a Europa como la carne bovina, pollo, azúcar, café soluble y alcohol. Sin embargo, la UE señala que la apertura comercial para la entrada de productos agrícolas podría representar un elemento de competencia desigual en relación a otros productos comerciales, como es el caso de los manufacturados. Deben ser tomadas en consideración, igualmente, las repercusiones derivadas del proceso de ampliación de la UE, una vez que la mayoría de los nuevos Estados-Miembros son países en que la agricultura tiene un peso extraordinario y, por eso, temen la entrada de los productos latinoamericanos en los respectivos mercados internos.

Hay que poner de relieve que existen otros obstáculos que afectan a las relaciones comerciales y cambian el rumbo de las negociaciones, haciendo con que éstas se encuentren en situación de stand by. El principal de ellos se refiere al fracaso de la Ronda de negociación de la Organización Mundial del Comercio que empezó en Doha.

En fin, hace falta determinar, de manera definitiva, un calendario de negociaciones que establezcan plazos para la concreción del acuerdo de la zona de libre comercio, y que los temores de ambas partes sean puestos al margen, concentrándose en los beneficios que supondrá la profundización de las relaciones, tanto en el ámbito comercial como en las demás áreas. La importancia del reconocimiento europeo al MERCOSUR por una parte, y la posición estratégica de los países que conforman este proceso por otra, son innegablemente elementos que deberán ser considerados como claves para lograr un acuerdo favorable tanto para la UE como para el propio MERCOSUR.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *