El G9 advierte del «riesgo» de recortar las becas Erasmus

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SANTANDER, 6 Feb. (EUROPA PRESS) –

   El Grupo 9 de Universidades ha advertido este jueves del «riesgo» de recortar las becas Erasmus de un año a seis meses, para que con el mismo dinero se beneficien igual número de estudiantes pero menos tiempo, a la par que ha defendido la necesidad de cambios en el procedimiento, como una mayor exigencia a los alumnos participantes.

   «Lo importante es mantener los niveles económicos del programa», ha instado el rector de la Universidad de Cantabria (UC), José Carlos Gómez Sal, nuevo presidente del Grupo 9 de Universidades, en una rueda de prensa en Santander en la que ha informado sobre la reunión de la Asamblea General de Rectores del G9 y en la que ha estado acompañado del resto de rectores o vicerrectores.

Gómez Sal ha alertado de que, con la opción de recortar el tiempo de permanencia de los estudiantes en el exterior, «el tiro puede salir mal y no ser lo suficientemente rentable», ya que, según han analizado los miembros de este Grupo, es «fundamental» que los becados permanezcan de Erasmus un curso completo.

 

Pero al mismo tiempo ha apostado por implantar un «mayor nivel de exigencia» a los alumnos respecto al rendimiento del programa. «Porque no vale solo con tener una exigencia de entrada sino que también hay que hacer una evaluación a posteriori de lo que se ha valorado en el Erasmus. Por ahí es por donde tendrían que ir las mejoras», ha señalado el rector.

En este sentido, ha afirmado que no es tan importante tener «un nivel B2 (de inglés) al irse como tener un B2 o mayor nivel al volver», y en seis meses «mal se va a adquirir» este conocimiento.

Por todo ello, el nuevo presidente del G9 durante los seis próximos meses ha subrayado que «cualquier cosa» que afecte al menor desarrollo del Erasmus «es peligrosa», y ha elogiado este programa de «integración europea y cohesión social» del que se han beneficiado «muchas generaciones de europeos».

AUTONOMÍA PARA GESTIONAR PLANTILLAS

Por otra parte, el G9 ha expresado su «preocupación máxima» por la tasa de reposición del profesorado y ha reclamado la «autonomía» de las universidades para gestionar sus propias plantillas mientras espera noticias de la comisión creada al respecto con el Ministerio de Educación.

Gómez Sal ha asegurado que los rectores están «profundamente preocupados» porque llevan «casi tres años» sin poder reponer más que el 10% de las jubilaciones, con lo que se está produciendo un «envejecimiento» de las plantillas que en algunos casos es «dramático», como en las facultades de Medicina, en los ensayos clínicos, donde se está convirtiendo en «muy peligroso».

El responsable del G9 es rotundo al asegurar que no esperan que el Ministerio proporcione una «nueva inyección de profesorado» en lo que queda de legislatura, y también al pedir al departamento de Wert que las universidades puedan adecuar el presupuesto del que disponen a sus plantillas para utilizar el dinero «de la mejor manera posible».

Ha explicado que las reposiciones del 10% para las jubilaciones se pueden mantener un año pero «cuatro ya no». «Si hay más dinero, mejor. Pero somos conscientes de la situación y solidarios con la sociedad. Solo pedimos que las cosas se hagan de forma más racional», ha insistido.

Al hilo, se ha remitido a los rectores del G9, que entraron en la universidad en los años 70 y 80. «Pensamos llegar a la jubilación pero no con un baldío detrás», ha comentado, precisando que la formación de un profesor universitario no se realiza «de un día para otro», sino que es «muy costosa y necesita planificación».

INVESTIGACIÓN

Otro problema «importante» es el que afecta a la investigación, sus programas generales, los recursos humanos y la continuidad de las investigaciones y los proyectos. «Si algo es importante en la universidad es la continuidad sistemática de las políticas (de investigación): no se puede interrumpir el desarrollo general de las políticas de investigación», ha enfatizado el rector.

Ha especificado que los proyectos de investigación «están sufriendo» aunque ninguno se ha «eliminado» porque, por ejemplo, la UC tuvo que adelantar los fondos (menos de 500.000 euros) para que pudiesen comenzar los concedidos porque no habían llegado los del Ministerio, que ya se han recibido.

Así, la principal consecuencia ha sido el «cambio de ritmos y tiempos» en la ejecución de proyectos. «Podríamos haber acabado la planta del Instituto de Física de Cantabria (IFCA) hace un mes y la acabaremos el mes que viene», ha comentado, subrayando que el problema es «no tener dinero para hacer estructuras nuevas».

UNIVERSIDAD EUROPEA DEL ATLÁNTICO

En otro orden, a preguntas de la prensa sobre la próxima apertura en Santander de la Universidad Europea del Atlántico, Gómez Sal ha asegurado que no será «competencia ninguna» para la UC. «Lo primero es tener universidades que realmente tuviesen competencia, que fuesen competentes», ha declarado.

Ha reiterado que no le «asustan» las universidades privadas, y que lo que quiere es que éstas sean «homologables en calidad y realidad con las públicas».

En el caso de Cantabria, ha confesado que él, «de repente, en un año» sería «incapaz» de implantar 14 titulaciones y eso «con toda la capacidad de profesorado que tengo. Veremos a ver».

Además, ha apuntado que esta problemática es común a los miembros del G9 y compartida por la mayoría.

http://www.europapress.es/sociedad/educacion/noticia-g9-advierte-riesgo-recortar-becas-erasmus-defiende-mayor-exigencia-alumnos-20140206131426.html#.UvOa38tz8Sc.faceboo

 

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