El reflejo de las ‘aulas espejo’: el nuevo modelo

El comienzo de las clases junto con las medidas de protección frente al virus Covid-19 han puesto de relieve nuevos modelos de presencialidad en las aulas

En las Universidades de España se empieza a hablar de ‘aulas espejo’, que son aulas destinadas a agrupar a la mitad de los alumnos para que en la principal, donde se encuentra el profesorado, se puedan mantener las distancias y en consecuencia respetar las medidas de prevención.

Este tipo de innovadoras medidas anti-covid: aulas espejos. Son espacios dedicados a la proyección telemática de las clases, es una nueva forma que han implantado en algunas Universidades del territorio español como: Castilla-La Mancha, Navarra o Comunidad Valenciana como medida de prevención. 

Fotografía: Marta Feiner

En el caso de la Universidad de Castilla-La Mancha, particularmente en la Facultad de Comunicación de Cuenca se están poniendo en marcha estas aulas para mayor comodidad del alumnado y del profesorado. Según el técnico de la Facultad, Nicolae Cirja,  existen varios tipos de aulas espejo, en las que se utiliza la plataforma ‘Microsoft Teams’ (plataforma que han venido utilizando en las clases online durante la cuarentena) y por otro lado, otras aulas espejo que están cableadas y que conectan directamente estas aulas con la principal.

Nicolae Cirja considera que es una buena medida de seguridad para garantizar el distanciamiento ya que ayuda a respetar los dos metros entre cada alumno, y además conservar la presencialidad. En cuanto a las mejoras que pueda tener este tipo de aulas, Cirja afirma que el mayor problema “es que el sistema funcione tanto como aula espejo como al mismo tiempo la conexión con ‘Teams’ para los que están confinados”. Esto se debe a los equipos que ya había instalados, pues ahora se necesitan ordenadores que posean las entradas y las conexiones necesarias, aún así el técnico de la facultad concreta que las clases se pueden seguir desarrollando correctamente a falta de estos matices que están por mejorar. Junto a las nuevas formas como el gel hidroalcohólico o las mascarillas, las aulas espejo pretenden fortalecer la seguridad en el entorno escolar y universitario. Aún queda por perfeccionar algunos detalles, pero en principio estas aulas tendrán la función auxiliar de la presencialidad, para que los alumnos puedan continuar ocupando sus sillas en las clases de las facultades y tener un entorno educativo que les ayude a conseguir un mayor rendimiento.

La idea de este peculiar sistema de aulas surgió en Navarra, más concretamente en su universidad pública. Edurne Barrenechea, vicerrectora de Desarrollo Digital de la Universidad Pública de Navarra, señala a los San Fermines como elemento clave a la hora de entender el por qué de ser los primeros, ya que les obliga a adelantar los plazos a todos los niveles, como también sucedió con la EBAU. 

Edurne recalca la importancia de asegurar la presencialidad, así que desde el primer momento rechazaron la idea de mezclar clases online y presenciales. El reto se encontraba entonces en habilitar espacios que asegurasen la seguridad de alumnos y profesores de manera eficiente. Es aquí donde entra la medida clave de la UPNA, «trabajamos en el diseño de algoritmos inteligentes utilizando técnicas de clustering, de A estrella, de optimización de recursos para determinar cuál era el mejor aula para un grupo determinado de estudiantes». 

Fotografía: Marta Feiner

“En la UPNA tenemos una peculiaridad que no suele ocurrir en otras universidades: en infraestructura, tenemos un edificio principal, el Aulario, y ahí se imparte la docencia para todas las titulaciones”. El reto de los algoritmos inteligentes, dada la situación del Aulario, era poder asegurar el 100% de la presencialidad de todas las titulaciones en el mismo espacio en que se impartían. Sin embargo, el porcentaje de aulas espejo es sólo del 6% del total, por lo que el resto han seguido como hasta ahora.

Para que estas aulas llegaran a funcionar de manera óptima, la UPNA dotó de tabletas digitales a las aulas espejo para que los alumnos puedan seguir las clases sin problemas, así como cámaras y micros a las aulas principales para poder retransmitir las clases. La falta de stock en estos productos tecnológicos a un mes de empezar las clases supuso un reto mayúsculo que la UPNA supo solventar a tiempo.

Por último, Edurne quiso enviar un mensaje a la Facultad de Comunicación de Cuenca: «mi consejo es estar muy cercanos a la gente y dar formación al profesorado». Destacó que la formación se diese dentro de las aulas y de manera presencial para que los profesores estuvieran preparados desde el primer día. De momento, en Navarra, las clases se han seguido con normalidad gracias a medidas como las aulas espejo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *