Pedro, nos has dejado en la tarde de este jueves.  Descansa en Paz .

Pedro César Cerrillo Torremocha sabía la gravedad de su enfermedad. Por eso escribió este imperdible texto, para todos sus amigos, el pasado 23 de febrero. D.E.P.

«Hace muchos meses que no he escrito nada en el blog ni, por tanto, en Facebook, lo que puede sorprender en alguien que escribía, casi regularmente, un artículo al mes.

Muchas personas saben por qué, pero otras no. Me ha costado muchas reflexiones decidirme a contarlo, pero, finalmente, lo hago, por si puedo ayudar con ello a alguien. La culpa la tiene la maldita enfermedad de nuestro tiempo, que me fue detectada en pulmón e hígado el 1 de marzo del pasado año, y que me ha tenido en el hospital, entre entradas y salidas, casi cuatro meses.

Pero lo peor no ha sido eso, sino las complicaciones que surgieron al inicio del segundo tratamiento de quimio, una dolorosísima diverticulitis que ha tenido que ser operada en diciembre, con muchas dificultades y riesgo. En fin, ahora estoy a la espera de recuperarme de ello y reiniciar el tratamiento del cáncer. Pero no hablaré más de eso, sino de las sensaciones y emociones que te van sucediendo cuando estás tanto tiempo en una cama boca arriba, sin poder moverte, dependiendo de los demás para todo.

No entiendes por qué te pasa a ti, no puedes hacer nada que no sea obedecer lo que te mandan los médicos (por cierto, tanto ellos como enfermeras y auxiliares) nos han tratado con cariño y profesionalidad, a mí y a mi familia; todo se nos agravó cuando a finales de mayo, a mi mujer le diagnostican cáncer de colon; afortunadamente la operaron, le dieron la quimio y el primer control ya lo ha pasado bien; ahora, a confiar que en los siguientes controles todo siga bien y no tengamos nuevas sorpresas.

Cuando te llega una enfermedad como esta, que no tiene cura, piensas en muchas cosas; lo máximo que puedes hacer es asumir la nueva situación, que es completamente nueva y diferente a lo anterior: no puedes hacer planes casi ni siquiera a corto plazo, se acabaron los viajes que tanto nos gustan, las salidas de casa son más controladas, los continuos viajes a Madrid, etc. Lo terminas asumiendo, aunque al principio cuesta mucho.

Por último, es fundamental el apoyo de la familia; yo he tenido la suerte de estar acompañado todas las noches de hospital, que han sido muchísimas, por mi mujer Mariale, mis hijos César y María, hasta mi hermana Ana y mi cuñado Marino se han quedado algunas noches; y por el día, mis otros hermanos estaban acompañándome casi todo el tiempo en muchas ocasiones. Y algunos amigos también.

Tuve momentos en que no quería hablar con nadie, por eso, ahora, quiero agradecer el interés de los que llamaban y no contestaba.

Si escribo esto es porque he pensado que nos puede ocurrir a cualquiera y, aunque nunca estás preparado para ello, el golpe brutal que se recibe cuando te lo comunican, puede atenuarse un poquito. Y perdón por el “rollo” que os he escrito.»

Premio Luna del Aire 2018

1 thought on “Pedro C. Cerrillo ha muerto, la UCLM está de luto

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