RETAMA, 150 Aniversario de la Escuela de Magisterio (1.846-1996)

Clotilde Navarro García (profesora titular de Teoría e Historia de la Educación de la Escuela Universitaria del Profesorado de Cuenca) nos cuenta el origen, nacimiento y primeros pasos de la Escuela Normal de Cuenca en la conferencia pronunciada con motivo del 150 aniversario de la fundación de la Escuela de Magisterio de Cuenca (1846-1996).

Así podemos constatar que fue inaugurada el 22 de septiembre de 1846 como Escuela Normal de Maestros, es decir, sólo para alumnos masculinos ya que en esta época existía una clara diferenciación entre hombres y mujeres. El lugar de ubicación de esta escuela fue el Colegio de Santa Catalina del que hoy en día no queda ningún rastro. En el año 1850 se traslada al antiguo convento de La Merced lugar en el que permanecerá durante medio siglo. En este mismo año se situó allí también la Escuela de Prácticas.

El 1 de octubre de 1858 abre sus puertas la Escuela Normal de Maestras que se ubicó en el antiguo convento de San Felipe dándosele la categoría de superior mientras que la masculina era elemental. Esta escuela fue suprimida en 1869. En 1882 se crea la Escuela Normal Central de Maestras y a surgir el interés por recuperar a las escuelas femeninas.

En 1898 se pone en marcha el concepto de escuela graduada que va a sustituir al de escuela unitaria que estaba en vigor en España en esta época.

Para iniciar este nuevo sistema, se decide que las Escuelas de Prácticas de las Normales se transformen en Anejas Graduadas y así ocurre con la de Cuenca con muchas dificultades por motivos de espacios teniendo que acometerse obras en el edificio de la Merced que es dónde se encontraban las escuelas. Al comienzo del Siglo XX empieza por fin a funcionar la primera graduada de Cuenca.

En 1927 se instalan la Escuela Normal Femenina y su Aneja en la calle Solera mientras que la masculina se traslada desde la Merced al antiguo convento de «El Carmen».

En 1931 el Ayuntamiento acuerda proporcionar terrenos para la construcción de un nuevo edificio que albergue la Escuela Normal dándose la novedad de que ya no hay distinción de sexos, puesto que la I República había terminado con la separación entre niños-niñas.

Toda Escuela Normal necesitaba tener una Escuela primera con la condición de aneja para las prácticas de los alumnos cosa que no fue posible con la Normal femenina que estuvo situada, en un principio en la calle Alfonso VIII y, posteriormente se fue trasladando a varios sitios hasta quedarse en la calle San Gil.. En 1927 el claustro decide plantear al Ayuntamiento la necesidad de disponer de una escuela aneja propia siendo acogida esta petición por parte del mismo con gran interés. no pudiendo comenzarse las obras hasta que Rodolfo Llopis, nombrando Director General de Enseñanza Primaria y, antiguo profesor de esta escuela se llevó el proyecto al ministerio. En este proyecto ya no existían distinciones sexuales concibiéndose la Normal como una sola en la que hombres y mujeres debían estudiar juntos.

El comienzo de las obras coincidirá con la celebración de la primera semana pedagógica conquense a la que asistieron la práctica totalidad de los maestros conquenses además del ministro Fernando de los Ríos.

La Guerra Civil pone fin a la mayor parte de los proyectos que estaban en marcha y el edificio de la Normal, que estaba en construcción muy avanzada, quedó interrumpido volviendo a estar separadas las dos normales ocupando nuevos edificios en el Carmen y en la calle Solera.

Finalmente en el año 1946, se pudo ocupar el edificio construido para este fin. La escuela de maestros se instala en el primer piso y la de maestras en el segundo con sus correspondientes ANEJAS. Un año antes, en 1945, la escuela había sido bautizada con el nombre de «Fray Luis de León».

Desde entonces nuestra escuela ha sido conocida por diferentes denominaciones: «Sección Aneja a la Escuela Normal», Colegio de Prácticas, hasta llegar a la actualidad que se ha independizado de la Escuela Universitaria, hecho que se produjo hacia el año 1988, y se ha convertido en el Colegio Público de Infantil y Primaria «Fray Luís de León», aunque su apelativo emblemático fue, y para muchos será siempre «La Aneja».

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